La sardina, la delicia del San Juan

Sardinas. Foto de @ohforkyes

El dicho gallego recuerda que “por el San Juan la sardina moja el pan”. Así, sin complicaciones, nuestra tradición oral nos el inicio de una época en la que un producto del mar tan sano como la sardina está en su mejor momento de consumo.

La sardina es un pescado que se desplaza en el entorno de la plataforma continental y de la superficie del mar. Vive formando grandes bancos de millares de individuos y se alimenta principalmente del plancton marino. Entre junio y finales de agosto la mayor presencia de plancton en nuestras costas hace que la sardina esté en pleno apogeo. Por eso, en la época del San Juan la sardina “moja el pan”, justo cuando este pescado tiene más peso y una mayor presencia de su característica grasa, ofreciendo uno de los sabores más genuinos de nuestros mares. Mira que están buenas!

Datos de interés

Vamos con cifras. ¿Cuántas sardinas has pensado comerte esta noche? Pues tienes que saber que cinco sardinas de tamaño medio aportan al organismo dos gramos de ácidos grasos omega 3. ¿Y que tiene esto de bueno? Ingerir 20 gramos de omega 3 a la semana es suficiente para reducir el riesgo de infarto en un 7%. Sí, sabemos que estás leyendo esto y pensando que ni siquiera tienes 30 años, pero el cuidado de la salud es una carrera de fondo en la que hay que comenzar a entrenar desde muy pronto.

Otro dato: también son fuente de fósforo, selenio, hierro, yodo y magnesio. Todos ellos elementos básicos y que toda dieta con la marca #vaidepeixelifestyle debe incluir.

Más cosas: la proteína de la sardina es de muy fácil digestión. El cuerpo la metaboliza rápidamente. Un pescado azul como la sardina acerca proteína de calidad con un aporte calórico moderado y saludable.

Estamos seguros de que todas y todos habéis buscado vuestra versión healthy durante el confinamiento. Si tenías algún reparo para esta noche, olvídalo. ¡A por ellas! 

Un manjar a la parrilla

Las sardinadas, además de la degustación de una de las excelencias de nuestra pesca artesanal, son uno de los actos sociales más populares del mapa gastronómico gallego. Es un buen momento para compartir amistad alrededor de una comida que, por muy sencilla que parezca, no deja de ser una delicia de la cocina del país. Fuego, conversación y sabor. Pocas cosas tan simples nos sientan tan bien como unas sardinas a lado de la hoguera del San Juan. ¡E meigas fóra! Eso tampoco puede faltar.

Como preparar las sardinas en San Xoán como un PRO

Para que estén en su punto de sal, los expertos en asaduras le echan sal gorda unas horas antes de llevar las sardinas a la parrilla. No le quitan ni la tripa, ni las escamas ni la cabeza. Las auténticas sardinas a la parrilla se asan enteras, sin más liturgias. Cuando estén sobre las brasas se aconseja mantener una temperatura constante y que no se levanten las llamas en la brasa.  Al soltar la grasa en la parrilla, es muy fácil que se avive el fuego. Hay que dejar que se hagan por un lado y, cuando estén en su punto, darle la vuelta, sin más. Para retirarlas de la parrilla nada mejor que cogerlas por la cola o por la cabeza. Si se emplean pinzas, las sardinas pueden romper fácilmente.

No puede faltar en la mesa un bueno pan artesanal gallego (PAN DE MAÍZ!!!), que al mojarse con las gotas de grasa de las sardinas adquiere una textura y un sabor inolvidable. Además de ser un pescado sabedor, no requiere mucha preparación previa para disfrutar de él en la noche de San Xoán o en cualquier ocasión durante el verano.